5 consejos para vivir una maternidad más plena

La maternidad trae consigo un cúmulo de sensaciones y emociones intensas y muchas veces contradictorias que a veces nos sobrepasan. 

Hay momentos en los que puede invadirte la felicidad, otros en los que se presenta la culpa, otros en los que aparecen los miedos, otros en los que el enfado es evidente, otros en los que la vergüenza te hace pensar «¡Tierra, trágame!» y otros en los que puedes experimentar varias emociones a la vez. 

Tengo varios ejemplos de este último caso pero el que me viene con más fuerza a la mente es cuando mi hija empezó con la alimentación complementaria. Le aplastaba la fruta y ella la cogía con la mano. Puedes ver el resultado en la foto que acompaña a este artículo. 

Tengo que decir que a día de hoy me alegro de haberlo hecho así porque ahora come todo tipo de alimentos y apenas se mancha, pero en aquel entonces lo que sentía era una mezcla entre alegría y agobio. Y es que, por un lado estaba feliz de verla ganar en autonomía y me reía mucho al verla comer, pero por otro lado pensaba «¡madre mía! ¡todo lo que me toca limpiar después!». 

La verdad es que la maternidad es una experiencia increíble que te hace experimentar un amplio abanico de emociones. Algunas de ellas surgen por nuestra experiencia, otras por los que nos contamos en nuestra cabeza y otras aparecen cuando las personas de nuestro alrededor nos dan consejos, muchas veces no pedidos, sobre lo que debemos o no debemos hacer. 

En este artículo te dejo 5 consejos para vivir una maternidad más tranquila y conectada con tus hijos. 

1. Acepta tus emociones

Las emociones forman parte de la vida. Cuando tratas de cambiarlas haciendo «como si no pasara nada» no desaparecen, sino que se van a un rincón de tu mente donde, sin darte cuenta, pueden acabar haciéndose bola. 

Por eso, cuando aparecen, respirar profundamente 10 veces y tratar de entender por qué están ahí ayuda a aceptarlas y a gestionarlas de forma adecuada. 

2. Flexibiliza tu mirada hacia la realidad

Voy a contarte un secreto: los pensamientos de tu cabeza no son un fiel reflejo de la realidad. Y esto que te cuentas tiene una relación directa con cómo te sientes. 

Siguiendo con el ejemplo del comienzo de la alimentación complementaria, no sentirá lo mismo una persona que piense que su hijo está disfrutando de los alimentos que aquel que piense que eso es desperdiciar comida o que aquel que piense que se está quedando todo hecho un asco.

Y aquello que se está contando repercutirá directamente en cómo se comporte y en la relación con sus hijos. 

3. Identifica las creencias que te están haciendo daño

En ocasiones nuestras propias expectativas o creencias acerca de la maternidad y de cómo somos como madres pueden generarnos inseguridades, ansiedad, miedos y estrés.

Te propongo que identifiques esas expectativas y creencias y las enfoques de manera diferente.

Por ejemplo, «querer lo mejor para tus hijos» puede generarte mucha presión dado que lo mejor depende de cada persona y de sus circunstancias y, en ocasiones nos ponemos el listón tan algo que «lo mejor» es inalcanzable.

Te dejo otro ejemplo más: “mi hijo va a tener traumas porque no lo estoy haciendo bien”. Tengo que decirte que tus hijos solo necesitan sentirse comprendidos. Cuando esto ocurre, les acompañas en aquellas momentos que te necesiten y rectificas cuando es necesario, la probabilidad de experimentar traumas será mínima. 

Recuerda: nuestros pensamientos no reflejan la realidad. Por ejemplo, “soy mala madre” no es una realidad, es solo tu pensamiento, la realidad es “estoy cansada y eso hace que a veces sienta que no estoy dando lo mejor de mi como madre”. 

3. Evita compararte con otras personas

Muchas veces las comparaciones con otras personas no hacen más que confirmar nuestros miedos.

Piensa que lo que ves en las redes sociales o en otras madres en la calle refleja solo una pequeña parte de lo que ocurre en su día a día.

5. Las opiniones de otros no son la verdad absoluta

Cuando tenemos un hijo, es habitual que haya personas de nuestro alrededor que, con la mejor de las intenciones, acaben opinando sobre nuestra forma de educar.

Estos consejos, basados casi siempre en la experiencia propia pueden acabar generando más confusión, culpa e inseguridad por no saber qué es lo que mejor para nuestros hijos y si lo estamos haciendo bien.

Piensa que las opiniones de otros están basados en su experiencia, siendo una madre diferente con un hijo diferente, y que no son una verdad universal. Puedes decidir seguirlos o no. Para ello, puedes evaluar primero si te podrían servir y si van contigo y con tu hijo. Sigue tu propio criterio. Si finalmente consideras que te has equivocado, siempre estás a tiempo de rectificar.

Para terminar te dejo una reflexión: para estar bien con tus hijos, tienes que estar bien primero contigo misma. 

Ahora te toca a ti, ¿qué es aquello que destacarías de tu experiencia como madre?

at, email, send

Que tus hijos desarrollen su potencial es cuestión de información y constancia.

Recibe nuevos consejos sobre crianza y educación en tu correo electrónico cada semana solo por registrarte. 

Responsable: Escuela Creando Alas | Finalidad: suministrar cursos. | Legitimación: Su consentimiento al completar el pedido. | Información adicional: Encontrará información adicional sobre nuestra política de privacidad en el enlace al pie de esta página. Asimismo, mediante la aceptación de la «Política de Privacidad» estás dando el consentimiento expreso, salvo que manifiestes expresamente lo contrario, para que se puedan utilizar tus datos personales con el fin de enviarte publicidad relacionada con nuestros productos y servicios por cualquier medio (postal, email o teléfono) e invitarte a eventos organizados por Escuela Creando Alas.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad
Chat
¿Necesitas ayuda?
Hola 👋 Me llamo Cristina. ¿En qué puedo ayudarte?